martes, 26 de abril de 2011

El Cristo Pantocrator

Esta imagen, se ha vuelto nuevamente popular en los últimos tiempos, y es de una característica radicalmente diferente a las ya estudiadas expresiones de un Jesús sufriente y martirizado.
El Pantocrator, es decir, "Todopoderoso", nos muestra a un Jesucristo vestido con ropas reales, portando en su mano izquierda el libro de la vida, y con su mano derecha en señal de impartir bendición. Su rostro, a veces severo, a veces sonriente, pero siempre mirando hacia el frente, ornado de Gloria, coronado, infunde solemnidad, poder.
Una versión del Pantocrator llamada "Maiestas Domini" (Cristo en Majestad) lo inscribe dentro de una mandorla: una figura en forma de almendra, rodeada por los cuatro seres vivientes del apocalipsis, que representan la Creación entera regida por el Señor.
Es el Cristo resucitado, Rey y Señor del Universo.

Esta representación se puede ver en las iglesias europeas de la época bizantina, generalmente esculpido sobre los pórticos en el exterior, o pintado en el interior, en las paredes frontales (ábsides) de los templos. Hoy en día lo portan las sotanas de algunos sacerdotes católicos en la celebración del Sábado de Gloria.
Es posible que esa sea la representación más fiel en lo doctrinal de Quién es Cristo. Es el Rey y Soberano de la Creación. Triunfó sobre la muerte y Dios "le exaltó hasta lo Sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre del Señor toda rodilla se doble, y toda lengua confieste que Jesucristo es el Señor". (Filipenses 2.9,10)
¿Así reina Cristo en tu corazón?
En Wikipedia, puedes leer más sobre el Maiestas Domini y el Pantocrator.

miércoles, 20 de abril de 2011

Rostros de Cristo: El Sudario de Turín

Esta controversial tela no se puede clasificar dentro de ninguna categoría. No se sabe a ciencia cierta si fue impresa por mano humana, por un fenómeno físico-químico o realmente por un milagro divino.
Según Wikipedia, es una pieza de lino fino de 1,13 x 4,36 metros, y lleva impreso el anverso y el reverso del cuerpo completo de un hombre que fue martirizado de manera exacta como se narra en los evangelios la muerte de Jesucristo.
Se ha sometido a miles de pruebas científicas: fotografías, filmaciones, se le han aplicado las más avanzadas tecnologías y los resultados siempre son contradictorios. En unas pruebas de carbono 14 realizadas por tres prestigiosos laboratorios con todo el rigor científico, dio como resultado que el tejido data entre el siglo XIII y XIV, iniciando una larga controversia sobre su autenticidad.
Han surgido desde entonces diversas teorías, una de ellas sostiene que en realidad sí es la impresión del cuerpo de un hombre piadoso llamado Jacques de Molay, último de los Caballeros Templarios (los nombrados en la película El Código Da Vinci.), quien vivió durante el tiempo que arrojaron las pruebas radiométricas.
Algunos también dicen que el sudario lo hizo el propio Leonardo Da Vinci con una primitiva técnica fotográfica y que es su propio cuerpo el que está impreso; otros sostienen que se produjo por autooxidación, o por impresión solar, o por la exudacíón de sustancias en el momento de iniciarse la descomposición del cuerpo (esto último entra en conflicto con la resurrección posterior a los tres días).

La enorme interrogante del sudario de Turín es que la ciencia, que siempre tiene respuestas, ha dado respuestas tan contradictorias como las que da la religión. Porque si se acepta que el sudario no es de la época de Jesús, aún no hay una forma certera de explicar cómo se produjo la impresión, debido a que, si es una pintura, los conocimientos y las técnicas que existían en la época datada por el carbono 14 (finales de la Edad Media) no dan para producir una imagen tan perfecta desde el punto de vista anatómico, biológico e histórico.
El sudario inclusive presenta en la zona de la frente polen de las plantas con las que se confeccionaban las coronas de espinas que sólo florecen en la época de marzo-abril en la zona de Jerusalén. Hay trazas de mirra y áloe, con la que se ungían los muertos en esa época. La posición de las heridas de los clavos de las manos, corresponde con la empleada por los soldados romanos: en las muñecas, cuando en las representaciones de la edad media, y aún hoy en día se colocan en las palmas, cuya estructura anatómica no podría soportar el peso del cuerpo al ser izado en la cruz.
El rostro del sudario de Turín corresponde con los empleados en las pinturas de Jesucristo en la tradición cristiana de la Iglesia de Constantinopla y la Romana. Se puede suponer que estas representaciones siguieron el patrón que aparece en esta imagen.
Este rostro tiene el tabique nasal roto probablemente por un contundente puñetazo, el pómulo derecho cortado por otro fuerte golpe, la cabeza aún sangrando por las heridas de la corona. El cuerpo terriblemente martirizado en su espalda por decenas de latigazos, una herida penetrante en su pecho, y laceraciones en sus brazos y sus rodillas producto de varias caídas al suelo, sus manos y pies están agujereados por gruesos clavos. Y sin embargo emana de su expresión una paz "que sobrepasa todo entendimiento".
¿Este es el rostro con el que imaginas a tu Dios?

martes, 19 de abril de 2011

El rostro de Dios: El Nazareno de San Pablo

Esta imagen fue traída en el siglo XVII de España hasta Caracas, una magnífica talla en pino ya hoy de varios siglos de edad que representa a Jesús cargando la cruz en camino al Gólgota. Originalmente instalado en la Capilla de San Pablo el Ermitaño, y trasladado luego por el presidente Guzmán Blanco a fines del siglo XIX a la Basílica de Santa Teresa.
Es de una larga tradición, acompañada de milagros como el narrado por el poema de Andrés Eloy Blanco, "El limonero del Señor", que cuenta cómo el pueblo caraqueño saca la imagen en procesión a fin de pedir misericordia a la Divina Providencia por una epidemia que estaba diezmando la población. El rostro ensangrentado de la imagen golpeó un limonero cuyas ramas se extendían sobre la calzada y cayeron varios de sus frutos al suelo. El poema de Blanco recuerda la exclamación del pueblo piadoso: "¡milagro, es bálsamo, cristianos, el limonero del Señor!". Se cuenta que los limones que cayeron al suelo fueron recogidos por los fieles y con su extracto se sanaron los enfermos.
El rostro delicadamente tallado por un escultor sevillano muestra un Jesucristo cansado, agobiado por el peso de la cruz y el duro castigo de los azotes. Tal vez llevando sobre su corazón todo el peso de los pecados de la humanidad. Dice el profeta Isaías: "más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados (Is. 53.5)"
Cristo puede cargar nuestras penas sobre sus hombros. Él ya las llevó en ese camino, en la Vía Dolorosa que le llevó hasta la cruz. ¿Esa es la imagen que llevas de él en tu corazón? ¿Crees que ese peso que te agobia puede ser descargado sobre los amorosos hombros del nazareno? El si pudo completar la Vía, y morir por nosotros. El sí pudo vencer luego a la muerte y resucitar. Por eso sólo Él puede cumplir su promesa y darte la victoria.

Enlaces:

El Santo Cristo de La Grita

Cuenta la leyenda que luego de que un terremoto destruyera el pueblo de La Grita en medio de las montañas de los andes venezolanos, fue fundada cerca una misión franciscana. Un fraile de dicha misión en cumplimiento de una promesa, comenzó la talla en madera de Cristo Crucificado. Sin embargo, el rostro de Cristo rebasaba la escasa capacidad artesanal del improvisado escultor. Pidiendo en oración ayuda para tamaña empresa, Dios envió un ángel que culminó la obra.
Más allá de lo mágico-religioso que siempre envuelve la iconografía de nuestros pueblos, este rostro de Jesús se nos muestra en un estado de serenidad, más bien de oración. En lo personal me hace pensar que Jesús acaba de entregar su alma al Padre con las palabras "Consumado es". Es decir, "la deuda está pagada". La sangre derramada es precio suficiente para la salvación de todos los que acepten la oferta de la gracia. Al saber que su sufrimiento es aceptado por el Padre, con total serenidad el Redentor descansa. Ahora su alma desciende al Hades a romper las puertas del Infierno y el velo del templo, el que nos separaba de Dios por nuestro pecado, se rasga de arriba a abajo y nos abre las puertas del cielo.
¡Cuanto puede enseñarnos este rostro! No para adorar la imagen, que al fin y al cabo es materia, sino para entender y analizar lo que representa, la historia que está detrás de ella.
Cuando te hablan de Jesús, el Redentor, ¿esta es la imagen que viene a tu memoria?
Puedes obtener más información de la imagen y del pueblo de la Grita en Venezuela Tuya.

lunes, 18 de abril de 2011

Dios Padre en la Creación de Miguel Angel

La imágen a la izquierda es un fragmento de la Creación del Hombre, de la Capilla Sixtina pintado por Miguel Angel Buonarotti. Dios Padre al momento de infundir el aliento vital en Adán.
La técnica empleada por el genio Miguel Angel para decorar la Capilla Sixtina es el fresco, que consiste en aplicar una capa de yeso sobre la pared y pintar sobre esta mezcla aún fresca. Esto quiere decir que no hay tiempo de dibujar un boceto, y las pinceladas deben ser sumamente rápidas, pues tenían jornadas de 8 horas diarias para pintar cada encalado. A esto se une la inmensidad y la forma de las bóvedas, a una altura máxima de más de 20 metros. Miguel Angel debió diseñar él mismo los andamios que él y sus ayudantes emplearían para crear tan magnífica obra.
Miguel Angel realizó este encargo del Papa Julio II en dos etapas: la bóveda entre 1508 y 1512, y el Juicio Final, detrás del altar, entre 1536 y 1541. Se dice que no lo comenzó con mucho agrado, pues pensaba que sería sólo para agradar la vanidad de aquel poderoso hombre. Hay más información sobre el edificio y las obras de arte en él en Wikipedia.
El rostro de Dios Padre en este mural es tal cual como nos han ilustrado siempre, un hombre anciano, de cabello y barba blancas, pero cuya expresión y estructura muscular inspiran gran fuerza y autoridad. Sin embargo, su mirada y su sonrisa nos hablan de un gran amor y un gran orgullo por su obra. Tal vez Miguel Angel recordaba al pintar la frase repetida en el Génesis 1:31: "Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera."
Cuando piensas en Dios, ¿esa es la imagen que viene a tu mente?

¿Cómo es el rostro de Dios?: El Cristo de "Jesús de Nazaret", de Ziefirelli

Dios, como Padre, como Cristo, como Espíritu Santo ha sido representado de muchas maneras a través de la imaginación humana. Aunque la Biblia señala que no es posible para los hombres ver el rostro de Dios en su gloria, él se hizo hombre en la persona de Cristo y se mostró a nosotros a fin de poder alcanzarle, de poder llegar hasta él (1 Juan 1:1-4).
Por otro lado, a través del arte, los seres humanos no sólo representamos el mundo, sino también damos una interpretación tanto emocional como filosófica de ese entorno.
Hace mucho tiempo alguien me preguntó "¿de qué tamaño es tu Dios?", queriendo decir que el tamaño de mi fe determinaría de qué manera permitiría a Dios actuar en mi vida. Cabe hacerse ahora la pregunta: ¿Cómo es mi Dios?, ¿Qué imagen de Dios tengo en mi corazón y en mi mente? Porque la enseñanza sigue siendo cierta, dependiendo de cómo le veo, así también permitiré que él obre en mi vida.
Realicé una corta investigación de las representaciones de Dios y de Cristo en distintos formatos y en diferentes épocas. Al analizarlas, es posible ver no sólo la evolución del concepto religioso en la historia humana, sino también aprender un poco de cómo Dios se nos revela a los hombres también a través del arte.
Comenzamos por el formato de la televisión. La imagen que acompaña el post, es una fotografía de la conocida caracterización de Cristo del actor Robert Powell en la serie de TV de Franco Ziefirelli, "Jesús de Nazaret" (1977). Vemos un Jesús reflexivo, expectante, que más allá del dolor de la pasión se encuentra más bien como en un trance espiritual, marchando decidido hacia su meta última, la redención del hombre a través de su sacrificio. Esta versión de Jesús se acerca mucho a los nazarenos crucificados que vemos en los altares de todas las iglesias católicas. Algunos críticos dicen que en esta visión de Cristo, él aparece demasiado limpio, demasiado edulcorado, muy poco humano.
Tal vez esta imagen es el resultado de un esfuerzo del director y el actor de equilibrar en una misma visión tanto la parte humana como la divina de Jesucristo, una misión algo difícil, aunque en lo personal pienso que el resultado artístico es excelente. Cuando te hablan de Cristo, ¿así es como le ves?

jueves, 4 de noviembre de 2010

¡Entre tus alas!, por Camila



I
Siempre fui
Esclavo de la libertad
De esos que saben flotar
Y que besan el cielo

Y hasta que
Apareciste por ahí
Me decidí aterrizar
Y quedarme en tu suelo

Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón

[Coro]
Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu calma
Y mi paz ( y mi paz)
Y mi razón

Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

II
Y hasta hoy
Pensaba que la libertad
Estaba en otro lugar
Y hoy la llevo por dentro

Me asome
Al laberinto de tu amor
Aquí encontré mi verdad
Y en ti esta lo que quiero

Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció
Tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón

[Coro]
Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu calma
Y mi paz ( y mi paz)
Y mi razón

Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor



Fin
Siempre fui esclavo de la Libertad
Contigo puedo tocar
Lo que soñe
Tanto tiempo.